
Me desperté con una sonrisa dibujada en mi cara. Había tenido un sueño hermoso. Caminaba por la playa, observando las olas romper en la orilla y el sol iluminar con sus últimos rayos, la superficie del mar. El agua mojaba mis pies y la parte de abajo de los jeans que llevaba puestos. Me paré un segundo con los brazos cruzados y entrecerré los ojos mirando para todos lados, buscando a alguien. De pronto, unas manos rodearon mi cintura y yo, emocionada, giré y quedé frente a él. Rodeé con mis brazos su cuello y estuvimos abrazados por un rato. Toda esa tristeza y preocupación que me acosaron el tiempo que no estuve con con él, cesaron estando a su lado. Esa sonrisa que en mi cara seguía pintada, se intensificó cuando abrí los ojos y lo ví a mi lado, durmiendo plácidamente sobre la suave arena de la playa. Le acaricié su cabello castaño y lo observé unos minutos, pensando que él era todo lo que siempre soñé. Las olas emitían un apacible sonido, y el sol se escondía ya en el horizonte, como mis ojos lo hacían detrás de mis párpados, preparándose para comenzar a soñar una vez más esta hermosa realidad.
OriginalJimees.
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